viernes, 1 de marzo de 2013

Reencuentro IV

No sé cuál es motivo de mi visita
de las lágrimas en la solapa
de los tiempos espaciados
del tintero seco y las plumas gastadas.
No sé, no entiendo, no me explican
los motivos arcanos que seducen mis estancias
en el vagón postrado de nuestras vidas.

No te queiro, pero cuanto te amo
no te necesito, pero cuanto te extraño
no te miro, pero cuanto te veo;
eres la mariposa de sueños que isla mis deseos
acaramelada de veranos y regadas en otoños,
la tentación externa de mi corazón.

No entiendo, pero lo acepto
el trágico destino de la dependencia
del latir con la electrica vitalidad ajena,
la calle sin ojos y las piernas que sostienen como muletas
no eres, pero cuanto vales
no existe, pero me avivas
te amo... por el simple hecho de ser
la extensión terrenal de tu ser sideral.

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