jueves, 10 de enero de 2013

Consigna II

Estás hecha de versos, mareas y fuego,
tus ojos son faros, tus manos caminos y tus labios mi destino.
Estás bañada en corolas, estrellas y lágrimas,
son tus sueños mi impulso y tu piel mi herida.

Eres de luz, de flores y de rabia
como tú ninguna, como tú el universo.

Acaricias mis días con tus palabras
reniegas de mi estancia
piensas menos en mi de lo que yo en ti
pero es el cafe de mis mañanas el que te dibuja en mi solapa.

No tengo versos ni dibujos
que de ti hagan remedo,
sólo mi memoria impulsada por mi alma
juega a hacerte el reflejo a cada descuido de mi razón.

Una caminata, una espera, una luz de esperanza
son los roles de que de ti deja tu estancia,
no esperes lúgubres versos
de un corazón disminuido
de tanto recordar.

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