miércoles, 8 de febrero de 2012

SENSUALIDAD

Tengo una luz aparcada para una noche de encuentros
y cientos de estrellas para tus ojos mojados de pasión.
Hay vientos huracanados en las fauces de tus manos
que vuelan los rastros de cordura de mi solo de piano.
Juega con el exacto momento del desaparecer
pero dejame soñar que hay dos cielos en este infierno improvisado.

Quédate quieta en los brazos de un suspiro
o en los versos cansados de un enajenado concierto de rock.
Préstame una sábana de cal con tu huella en la arena
y acaríciame con los desenfados de una noche de locos.
Siento el silencio de tus piernas en mi alma
que me arrancan la vida de pocos para empezar.

Finaliza el sexto sentido de un encuentro del tercer tipo
y una danza de duendes rojos sin escóndite.
Cae el infierno sobre su cielo de papel corrugado
para un momento de reflexión y verdades al portador.
No tengo intención de irme de este lado de la luna
luego de un día de prendas perdidas y límites de alcoba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario