viernes, 13 de enero de 2012

LLUVIA DE UN VIERNES POR LA TARDE

Llueve hoy noche
encriptada en mis lágrimas,
sensación de dolor o de ausencia
historias de amor desafinado
y bellos estéreos con coros de ángeles caídos.

Llueve hoy tu silencio
y las geografías de tu cuerpo,
llueve espacio vacíos
y sueños que agonizan
al pie de un desfiladero de cartón.

Llueve tenuemente desde la aurora dibujada en mi rostro
en el último suspiro de esperanza
que mi vida regala a los dioses,
te espero a ti en el suburbio incandescente de mi corazón
y en el recuerdo ajeno de una estrella dorada que jugó a ser tu sonrisa.

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