sábado, 26 de noviembre de 2011

Sonata para una noche desafortunada

Noche
temible domadora de recuerdos
e
inalcanzable mujer ajena;
alumbras los pasos desafortunados
de un errante
perdido en los labios de espejismo.

Noche
acabas de darme aliento
para
recordarla y rumiarla,
has vuelto razones mis excusas
y
cobrado revancha de mis caidas.
No tengo el tiempo
para quejarme y darte contras
solo para dejarme
caer
entre tus fauces de miel
y brazos de alquiler.

Noche
legendaria amiga de lo ajeno
pequeña ausencia de luz
estrecha visión
loca
caminata de atar,
hoy te rindo
mi rendición
para sentir que hoy raptaste
el último latir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario