Hay una herida que sangra por donde te extraño
un tentempie a media tarde para los gusanos
la cuarta parte de la luna a medio morder.

Está el sliencio desembarcando en mi bañera,
la inagotable fuente de la juventud
pidió vacaciones pagadas por sindicato
el perro del vecino es mas gente cada día.

Y el peón de los ajedrez labra mejor su tierra
la caminatas son mas largas
el equipaje más pesado,
una laguna en mi nariz
un camello en mi cama.

Hay un circo en mi memoria
la pala de morir del sepulturero del bar,
el documento caduco de mi estancia
la firme mano del caer a media a tarde.

Está el cuadragésimo recuerdo
la ciudad indolente, el carrito de supermercado
el invierno de helado
la cabina del telefono
el telefono que no suena.

Y el rey es rey
la muerte es muerte, solo por las noches
entra el remolino
sale el Barba Negra
es hoy ayer, una vez más.

Hay un rumor entre las esquinas
la gente nueva y también la usada,
el resorte en el corcho de la champaña
una historia
una historia terca.


Está el ir y venir de vagas sombras
la rendiciòn de cuentas,
el extraño caso del Dr. Jeckyl y Mr. Hide
la sonata a media noche
una marioneta bastarda.

Y todo cae de nuevo como el nuevo dia,
argumentos repetidos, letras conocidas
baladas con nostalgía prostituída
recuerdos entre las golondrinas en la acera.
Una carga, un buen querer... una nada.
Pero hay una herida que sangra por donde te extraño.