domingo, 19 de junio de 2011

ENSAYO SOBRE LA MALDAD

Quiero dejar bien en claro, que lo siguiente que se va a verter sobre el tema es de carácter únicamente personal. Todo lo señalado serán impresiones mías y puntos de vista; por lo cual, al no ser teórico, no podrá ser rebatible. 


Nunca he tenido incoveniente con aquellas personas que deliberadamente y sin "asertividad" realizan conductas que tienen como única finalidad realizar daño a otra persona, sea este físico o emocional. No creo que esto genere dificultad alguna mientras estas personas sean claras sobre ese respecto.

Mi problema es con la inconsecuencia, con la hipocresía, con el "buen vivir" social. Me irritan las personas ajenas a si mismo, que aparentan una serie de cosas que no son, una moral a prueba de balas cuando su alma esta llena de agujeros.

Pero he de iniciar esto, con la breve descripción de lo que para mi significa maldad y bondad. Para resumir, ambos son conceptos netamente de moral religiosa, implementados en el imaginario cultural con la llegada de las ideas monoteístas o politeístas de los pueblos. Por tanto, no he querido pensar desde mi uso de razón, y lo he logrado, que la maldad o la bondad no existen, sino una serie de sucesos socialmente aceptados o no. 

Ahora si voy al tema de fondo, hay una diferencia crucial en cuanto se refiere a "maldad" e hipocresía. La hipocresía no es parte de la "maldad", sino una malformación social de la misma. Una mala concepción de lo que es una persona "mala". Solo quiero decir, sin temor a equivocarme, que un hipócrita (consciente o inconsciente) es una persona aberrante y para digna de ser escuchada, vista o aceptada. 

Mi problema son las personas inconsecuentes y, sobre todo, las estúpidas. No pienso alargarme en el segundo tipo, pero quiero dejar en claro que le temo más a un estúpido que a un "malvado" o perverso (sabiendo que estas dos denominaciones también difieren en conceptos, aunque la gente tienda a hacer sinonimia con ambas) porque ellos no saben lo que hacen; además, la estupidez solo puede engendrar estupidez. Las personas inconsecuentes, o con algún desorden mental, son aquellas no hacen, piensan y sienten en el mismo sentido, aquellas que hacen gala de moral o de puntos de vista pero luego actúan de otra manera o simplemente desconocen sus propias bases morales. 

De esta clase solo pueden haber dos tipos de personas, las ignorantes y las hipócritas. Las primeras son salvables, excepto que sean supinos... hay solo merecen el exilio. Las segundas, bueno... simplemente merecen la horca social. 

Finalizo aquí, dejando en claro mi posición de aceptar y darle valor a la "maldad" siempre y cuando cumpla el requisito de ser auténtica. De lo contrario no tiene sentido. Recuerdo siempre, que este mundo es una dicotomía, así que necesitamos de ambos actuares morales para equilibrar. Dejando claro, que los males del mundo muy pocos son causados por la "maldad", sino que son consecuencia de perversiones o pasiones desenfrenadas pero no reconocidas

(La pintura que decora este escrito es Juicio Final de Giotto di Bondone del año de 1306.)

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